12-LA RELACION MADRE-HIJO:

Si las influencias sociales, interpersonales son las determinantes esenciales del comportamiento humano, no cabe duda que la interacción madre-hijo ocupa un lugar muy grande. Se trata de la primera relación del ser humano. Lo que en ella se aprende, determina parte del comportamiento ulterior. Además, las características de la relación madre-hijo suelen ser definidas y paradigmáticas que pueden servirnos de ilustración de muchos otros procesos interpersonales.
Inmediatamente después del nacimiento de niño se encuentra ya en brazos de su madre, a partir de aquí se inicia un gran proceso de relación mutua durante el que la madre intenta subvenir las necesidades reales o supuestas del niño (hambre, enfermedad, dolor…).
La madre le habla le mece, le acaricia, le hace todo mas fácil. Toda esta actuación materna supone dosis masivas de estimulación gratificante y de supresión de estimulación aversiva. La madre va quedando asociada a mucho de cuanto es satisfactorio o placentero.
Las respuestas emocionales placenteras son autenticas respuestas condicionadas. Ya existe un vínculo afectivo, ya que con la presencia de la madre el niño reacciona placenteramente y aparecen los comportamientos de aproximación (aprendizaje instrumental: aprender comportamientos en función d sus consecuencias gratificantes).
Con el paso del tiempo la madre gratificante se confunde, se identifica con la madre aprobatoria. La otra la punitiva, con la desaprobatoria. Ambas-la misma- facilitan que el niño aprenda toda suerte de comportamientos. El niño se quedara con los comportamientos aprobados y dejara los desaprobados. Por si todo ello fuera poco, la madre es un deslumbrante modelo a imitar.
Las relaciones humanas tanto más cuanto más estrechas, son siempre ambivalentes
Javi dijo
En cuanto puedas, enlaza.
La foto de este post, bastante mejor que la del anterior, jajaja
Salu2
29 Abril 2006 | 02:35 PM